Veinte años de ordenación al Ministerio Pastoral en Perú

Pastor Pedro Bullón, Pastora Irene Ponce, Pastora Adita Torres y el Obispo de la Iglesia Católica Renovada, quien dirigió la renovación de las promesas pastorales. Foto: César Benavides

 

LIMA / Perú (LWI) – La Iglesia Luterana del Perú (IL-P) celebró este 20 de junio los 20 años de la ordenación de las pastoras Irene Ponce, Patricia Cuyatti, Adita Torres y del pastor Pedro Bullón. Para los y las presentes, fue tiempo para recordar a las misiones que los acompañaron en todo este proceso para contar con el Ministerio Pastoral de la Iglesia a nivel nacional.}

La celebración se realizó en la Congregación Belén en el distrito de Breña de la ciudad de Lima. La liturgia fue concebida en la Conferencia Pastoral y que incluyera la Eucaristía; asimismo, se distribuyeron roles entre sus componentes reservándose espacios para la participación ecuménica (católicos, evangélicos pentecostales). La predicación fue reservada a la Presidenta Adita Torres, que reflexionó sobre el texto de Lucas 4.  16-21, con énfasis en la decisión tomada por la Iglesia y su responsabilidad sobre el Ministerio de la Iglesia más que los 20 años de las personas ordenadas. En cuanto a la música hubo una variedad de canciones que acompañaron al desarrollo de la celebración, tanto del mundo católico como evangélico. 
Al hace una mirada retrospectiva sobre las primera ordenaciones y el camino recorrido, desde IL-P señalaron que “es indudable que la impronta marcada por los primeros misioneras y misioneras que llegaron al Perú en la década de los sesenta del siglo pasado trabajaron en un contexto acentuado por los rápidos cambios sociales, políticos, económicos y eclesiales”. A la concepción luterana sobre el Ministerio “se añadió el contexto señalado anteriormente hacia una relación de mayor horizontalidad con la incursión en la educación popular”, dijeron.

De las cuatro personas ordenadas en ese momento, sólo una de ellas es hombre, lo que marcó mucho a la iglesia luterana en Perú, siendo “este uno de los aportes de la Iglesia Luterana que van más allá de los límites eclesiales, se inserta dentro de una transformación de los respectivos espacios considerados tradicionalmente como públicos y privados”, consideraron. Fue importante, porque macó “pasar del espacio privado en el que estaban confinadas las mujeres al espacio público, asumiendo diferentes retos en la sociedad, ha sido también la visibilización de este ministerio en el ámbito de su participación e incidencia eclesial y política con énfasis en la justicia de género; contribuyendo con ello al logro de las conquistas femeninas en estos últimos tiempos”.
La Revda Adita Torres fue una de las ordenadas en ese momento y hoy asume la presidencia de la Iglesia, lo que lo vive con mucha satisfacción “por un camino recorrido con muchas experiencias y a la vez con la responsabilidad de saber que la confianza depositada por la Iglesia se ha ido respondiendo a través del tiempo; de tal manera que se expresa en el agradecimiento y la función de consejería hacia las diferentes personas de la Iglesia. También con la esperanza de ordenar a nuevas generaciones para que la Iglesia continúe su misión”, tal como precisó.


También la Pastora Paticia Cuyatti, quien fuera ordenada en esa ocasi'on, y actualmente en el Departamento de Misión y Desarrollo de la Federación Luterana Mundial (FLM) envió saludos a la distancia a través de un video grabado. "La iglesia tiene el honor de participar en la misión de Dios, el llamado a la misión en la proclamación de la Palabra y la administración de los sacramentos es una tarea dada en la misión de Dios y es un don que entre todas las personas buatizadas están llamadas a compartir la responsabilidad", manifestó. En lo que respecta a la tarea de la iglesia en el Perú, recordó que caminaron por situaciones difíciles y de alegría, “pero sin embargo, Dios camina con nosotros y nosotras”. De ese modo, como una de las pastoras ordenadas en 1999 envió sus saludos desde Ginebra, al tiempo que hizo un llamado a sus colegas “a tomar el llamado como un don de Dios, que es para servir, hacer que su palabra se conozca y mediante ella, la liberación, renovación y restauración de Dios este con cada uno y cada una de nosotros y nosotras”. De la misma manera envió los saludos del Secretario General de la FLM Rev. Martin Junge. Cuyatti continuó expresando el “regocijándonos como comunión entera, sabiendo que 20 años es como un abrir y cerrar de ojos, pero no obstante Dios, a través de su sabiduría divina, seguirá haciendo su obra”.


En cuanto al presente y al futuro, cuentan con una hoja de ruta para los siguientes años y los principales desafíos tiene que ver con la capacitación y fortalecimiento del liderazgo joven de la Iglesia, empoderar los equipos pastorales, seguir trabajando por la paz, la justicia, la igualdad, ser cada vez más una iglesia inclusiva. Además, está en su horizonte seguir trabajando para ser “una iglesia que incide en la sociedad peruana a favor de los derechos humanos de las personas más vulnerables como los migrantes, a favor de la igualdad de género, acciones frente al cambio climático, combatir prácticas corruptas y la corrupción sistémica. Las comunidades religiosas y de espiritualidad podemos participar más activamente de los esfuerzos a favor de una gobernanza honesta”, concluyeron.

Red de Comunicaciones - LAC